Todo amor tiene su gasto
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Quien hace por común, hace por ningún.
Quien ama, teme.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Necio es quien con necios anda.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Los hijos heredan las culpas de los padres
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
El hombre haragán trabaja solo al final.
El buen alimento cría entendimiento.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
La envidia es carcoma de los huesos.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Nadie da sino lo que tiene.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Buen oficio es no tener ninguno.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
El diablo está en los detalles.
El movimiento se demuestra andando.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
La alegría todo mal espanta
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.