El ladrón juzga por su condición.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Quien mucho da mucho recibe.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Quiéreme poco pero continúa
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
La madurez solo se vive una vez.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Al mal tiempo, buena cara.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
El más cuerdo, más callado.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Codicia mala a Dios no engaña.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Después del palo dado ni Dios lo quita.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
El solo querer es medio poder.
Ahora adulador, mañana traidor.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
La felicidad da la vista a un ciego
El aburrimiento es una desgracia
El hable es plata, el silencio es oro.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente