De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
El vino y la verdad, sin aguar.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Un deber fácil no es un deber
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Buena vida si refrenas tu ira.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Borracho que come miel, pobre de él!
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Los hijos son la riqueza del pobre.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
No conviertas en amigo al que has vencido
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Llanto de viuda, presto se enjuga.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
No necesito niguas para ser tishudo.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.