El buey manso mató al amo.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
El monte tiene ojo.
Bueno es saber cada uno para cuánto es.
A rey muerto, principe coronado.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Nadie arrebañando engorda.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Todo se andará si la vara no se rompe.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Antes huir que morir.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Según el soldado, así se le da la boleta de alojado.
Cada día olla, amarga el caldo.
La ley justa no es rigurosa.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
El buen vecino, arregla el camino.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
No hay albarda que le quede bien.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Lo que va viene.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Amor de niña, agua en cestillla.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
A bestia comedora, piedras en la cebada.