Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
La vida es una universidad.
Una van de cal y otra van de arena.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Pa'trás como las del marrano.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Malo vendrá que bueno me hará.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
El amor entiende todos los idiomas
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Arandino, borracho fino.
Al buen callar, llaman Santo.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Los pesares envenenan la sangre.
La buena ropa abre todas las puertas.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
A quien Dios ama, Dios le llama.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.