A quien feo ama, bonito le parece.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Mal duerme quien penas tiene.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Cantando se van las penas.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
La cascara guarda el palo.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Hace más el que quiere que el que puede.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Santo que mea, maldito sea.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
El día nunca retrocede de nuevo.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Al ausente, por muerto le da la gente.