Más puede Dios solo que los diablos todos.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Necios y gatos son desconfiados.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
A hijo malo, pan y palo.
No caben dos pies en un zapato.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Hasta la belleza cansa.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
El vino hace buena sangre
A fullero, fullero y medio.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
El que bien vive, harto letrado es.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Buena fama, hurto encubre.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Nada complicado da buen resultado.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Pequeña hacha derriba un roble.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.