Todo flujo debe tener su reflujo.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Boda mojada, novia afortunada.
Obra acabada, a dios agrada.
No se debe escupir al cielo.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
El que tiene narices, no manda a oler.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Cada cual en su corral.
El vicio, saca la casa de quicio.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Del odio al amor hay solo un paso.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
El haragán es el hermano del mendigo.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
A la mejor dama se le escapa un pedo.
En casa del herrero, martillo de palo.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
El que debe y paga, descansa.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
Camino malo se anda ligero.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El que tiene más galío, traga más pinol.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Amigo que no da, poco me importa ya.