El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Antes es Dios que los santos.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Quien lee y escribe no pide pan.
Reniego de señora que todo lo llora.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Los celos ciegan la razón.
Date buena vida, temerás más la caída.
Agua limpia de fuente viva.
También de alegría se puede morir
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Volverse humo.
La suerte y la muerte no escogen.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
La ocasión es la madre de la tentación.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
La belleza está en los ojos de quien mira.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
A un bagazo, poco caso.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Esto son habas contadas.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.