El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Quien sabe, sabe.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
De día y con sol.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Una copa a las once, son once a la una.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Trae contigo, y comerás conmigo.
El tiempo vuela, que se las pela.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
No por mucho pan, es peor el año.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Hay ropa tendida.
Buen comienzo, agüero de buen término.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Comer bien o comer mal, va en un real.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Borracho que come miel, pobre de él!
Refranes viejos son verdaderos.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
No hay que arrear ganado flaco.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
A la vejez, dinero y mujer.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Cuanto más pobre, más hijos.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Cada cosa tiene su precio.
Romero ahíto saca zatico.