Idos y muertos, olvidados presto.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
La vaca puede ser negra, pero la leche sale blanca.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Por los ojos entran los antojos.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Tirar la piedra y esconder la mano.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
A la bota, darla el beso después del queso.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Más vale oler a asno que a muerto.
Cada perro, con su hueso.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
La ensalada, bien salada, poco avinagrada y bien aceitada.
La hogaza no embaraza.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
No eches toda la carne al asador.
Quieres taparle el ojo al macho.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
A barriga llena, corazón contento.
Suegra y sin dinero, al brasero.
A cada santo le llega su día.
No hay caracol que no tenga vuelta.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Reyes y mujeres no agradecen.
Del lobo un pelo.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.