Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Domingo, domingo, día de pingo.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Hablar poquito, y mear clarito.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Quien lo comió aquél lo escote.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Más vale la sal, que el chivo.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Ron, ron; tras la capa te andan.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Obras vea yo; palabras, no.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Dificulto que el chancho chifle.
El hábito es una camisa de hierro.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Carne en calceta, para quien la meta.
Con las buenas palabras nadie come.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Llave puesta, puerta abierta.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
No te duermas entre las pajas.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Vino y pan andar te harán.
Una salsa de tomate, le sentaría bien hasta el chocolate.
Besugo de enero vale un carnero.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
El diez de Abril, al cuco verás venir.