Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Joya es la fama para bien guardarla.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Nobleza obliga.
Las buenas labores honran a los labradores.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Miren quién habló, que la casa honró.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Gato gordo, honra su casa.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
El trabajo ennoblece.
La virtud en sí es un premio
El éxito sin honor es un fracaso.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
El hombre honrado a las diez acostado.
Obediencia es noble ciencia.
El agradecido no olvida el bien recibido.
A quien da y perdona, nácele una corona.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Dádiva forzada no merece gracias.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Nadie perdona que le hagan un favor.