Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Mi secreto, en mi pecho.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Debo, no niego; pago, no tengo.
A mi, mis timbres.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
A un asno, bastale una albarda.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Quien no miente no viene de buena gente.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Más duro que sancocho de pata.
A mucho vino, poco tino.
El Rey es poco para su porquero.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.