A carnero castrado no le tientes el rabo.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
A roma va, dinero llevará.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Enero, buen mes para el carbonero.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Estar armado hasta los dientes
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Buen pedidor, mal dador.
Un deportista más, un delincuente menos.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Guardia viejo no cae en gancho.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
No está muerto, quien pelea.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Es de bien nacido ser agradecido
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Quien mal cae, mal yace.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
A donde te duele, ahí te daré.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Acometer hace vencer.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.