Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
De suerte contentos, uno de cientos.
Hacer la plancha.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Esposa prudente es don de Dios.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
De mercader a ladrón, un escalón.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Ni mangas porque es chaleco.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
El que se brinda se sobra.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Quien pregunta, no yerra.
Mala noche y parir hija.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Buena cautela, iguala buen consejo.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.