A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Muerto, ¿quieres misa?.
Hablando se entiende la gente.
Casarás y amansarás.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
A brutos da el juego.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
A ese andar, llévalos mi baca.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
A caballo que se empaca, dale estaca.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Mostacho gacho, señal de borracho.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Enero, claro y heladero.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Cada quien, con su cada cual.
Hablar a calzón "quitao".
A buen amigo buen abrigo.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Amor viejo, pena pero no muere.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Dos testigos matan a un hombre.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
El que quiere baile, que pague músico.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Habiendo don, tiene que haber din.
Cuentas claras, amistades largas.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.