Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
El tiempo todo lo amansa.
Agua tibia, media vida.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
No es buen carretero el que carga delantero.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Para prosperar, madrugar.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Ya me cansé de descansar.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Hacer mangas y capirotes.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Nada tiene al que nada le basta.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
El primero que llega se le sirve primero.
Gato con cascabel no caza ratón.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Para el gusto se hicieron los colores.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
El que nada debe nada teme.
Y vuelta la burra al trigo.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
Al pan pan y al vino vino.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Al dedo malo, todo se le pega.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Es gusano de la misma guayaba.
Tiene la cola pateada.