A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
No de plata sino de barro.
Cada palo que aguante su vela.
Quien nada pide, nada recibe.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Lo que viene deprisa, pronto se va.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Es más listo que el hambre.
A quien le dan pan que no coma.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Nunca te apures para que dures.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
El vino no tiene vergüenza.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
A gran seca, gran mojada.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
La más fina mula, patea y recula.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
No tiene un pelo de tonto.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Yo te hice y tú me enseñas.
No todo el que llora, de pena llora.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.