Cada cabeza es un mundo.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
El que tonto nace, tonto muere.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Es más puntual que un ingles.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Le dan la mano y se toma el pie.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Apaga la luz, Mañosón!
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Esa más viejo que Matusalén.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
No es tan fiero el león como le pintan.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Un buen día vale por un mal mes
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
A buen salvo está el que repica.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Lo tragado es lo seguro.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
El que tiene lengua a Roma va.
Una sola vez no es costumbre.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Estás más perdido que un juey bizco.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.