No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
A pan duro, diente agudo.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
A cada paje, su ropaje.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Buena barba, de todos es honrada.
Mano lavada, salud bien guardada.
Reyes y mujeres no agradecen.
A barba muerta, poca vergüenza.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Los casados, casa quieren.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
El casado casa quiere.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado