Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Más vale tender la mano que el cuello.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
La intención es lo que vale.
Quien no canea, calvea.
Año de endrinas, año de espinas.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Emprestaste, perdiste al amigo.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Un real de deuda, otro acarrea.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Madre muerta, casa deshecha.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Te pido hojas y me traes ramas.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Más vale estar pelada que amortajada.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A buen sueño, no hay cama dura.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Esto es como para mear y no echar gota.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Irse con la soga entre los cachos.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.