El lechón de un mes, y el pato, de tres.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
No seas mono, porque te bailan.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Moza de Burgos, tetas y culo.
La vida es un juego.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Si tienes mujer hermosa o melonar en carretera, siempre tendrás gotera.
Más cagado que palo de gallinero.
A cada necio agrada su porrada.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El que siembra, cosecha.
Buena carrera del buen caballo se espera.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Ande o no ande, la burra grande.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Sigue los impulsos de tu corazón
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
El que no te ama, burlando te difama.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Al asno no pidas lana.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Quien aprisa asa, quemado come.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
A misa, no se va con prisa.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Camina como viejo y llegarás como joven.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.