Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
El buen mosto sale al rostro.
Come y bebe, que la vida es breve.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Ocasión perdida, para siempre ida.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
El más avisado cae.
Palabra dada, palabra sagrada.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Cada mochuelo, a su olivo.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
A la larga, todo se arregla.
Un protector es como un manto.
De un peligro, con otro me libro.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Suegra y sin dinero, al brasero.
A lo que no puede ser paciencia.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Cada uno en su casa es rey.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
El tonto ni de Dios goza.
El que nada tiene, nada vale.
Puerta de villa, puerta de vida.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Aquí hay gato encerrado.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
El que avisa no es traidor.
Cada ollero alaba su puchero.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Lo que ha de ser, va siendo.