El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Tiene una mala salud de hierro.
Mas mata la duda que el desengaño.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
No muevas lo que esté bien.
Ningún humano recuerda, que el culo le huele a mierda.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Juntos pero no revueltos.
Ignora al ignorante.
Buen abogado, mal cristiano.
Hacer de toda hierba un fardo.
Me hizo sudar la gota gorda.
A fin de año, remienda tu paño.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
En arca abierta, el justo peca.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Comida hecha, amistad deshecha.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Jugarse hasta la camisa.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Tanto tienes, cuánto vales.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Indio comido, puesto al camino.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
El que no arriesga no gana.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Pocos pelos, pero bien peinados.
Fortuna te dé Dios, talento no.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Variedad es causa de amenidad.