Se dice el pecado, pero no el pecador.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Los dioses ayudan al que trabaja
Estornudos y frailes, salen a pares.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Más tira un pelo del coño que todo el moño.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Cuervos vienen, carne huelen.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
El gusto se rompe en géneros.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Hoy no se fía, mañana sí.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
De mala ropa no sale un buen traje.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
El que puede gobernar a una mujer puede gobernar a una nación.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.