A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
El comedido sale jodido.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
El amor, de necios hace discretos.
No hay dicha, sino diligencia.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Boca abierta, dientes de oro.
Hortelano tonto, patata gorda.
Contra el flato, bicarbonato.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
A chico pié, gran zapato.
Consejo tardío, consejo baldío.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Antes de meter, prometer.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
A gran pecado, gran misericordia.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
El hábito no hace al monje.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
El necio o no se casa o se casa mal.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
A candil muerto, todo es prieto.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Madre piadosa cría hija miedosa.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Cuidado con la adulación
Siempre es pobre el codicioso.
Caridad contra caridad no es caridad.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.