De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Más vale loco que necio.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
La conciencia vale por cien testigos.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Mal reposa la vida dudosa.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
El que mucho promete, poco cumple.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Mujer que se queja, marido que peca
Hombre de dos caras, arredro vaya.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
La lujuria nunca duerme.
A causa perdida, mucha palabrería.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
No hay doctrina como la de la hormiga.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.