Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Yo te hice y tú me enseñas.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Si voy, con lo que te doy.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El que no está contra ti, está contigo.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
De mala sangre, malas morcillas.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Amor de asno, coz y bocado.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Para bruto no se estudia, se nace.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Más puede Dios que el diablo.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
El corazón engaña a los viejos.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Callen barbas y hablen cartas.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Domingo sucio, semana puerca.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
De todas maneras, aguaderas.