La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
El ocio es el padre de todos los vicios.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Un amigo vale cien parientes
Abogado de ricos, mal de pobres.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Cada perro, con su hueso.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Caro compró el que rogó.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
No hables por boca ajena.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Cría cuervos y tendrás más.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Pan tierno, casa con empeño.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Del ahorro viene la posesión.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
La oración de los rectos en su gozo.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
A cada cabeza, su seso.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Obra acabada, a dios agrada.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Unos tanto y otros tan poco.