Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Bastante colabora quien no entorpece.
No hay don sin din.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Mal hace quien nada hace.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Año tuero, vaca y muerto.
Haber muchos cocos por pelar.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
De esa manera, mi abuela.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
A casa nueva, puerta vieja.
Pueblo chiquito, campana grande.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
La razón es de quien la tiene.
Lo escrito, escrito esta.
Idos y muertos es lo mesmo.
A gran chatera, gran pechera.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Le dan la mano y se toma el pie.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Otro gallo le cantara.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Cuerpo descansado, dinero vale.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Blanco y en botella, leche.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.