Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Haz bien y vive alegre.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Otra cosa es con guitarra
Ni agradecido ni pagao.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Tirar la piedra y esconder la mano.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Primero es la camisa que el sayo.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Hechos son amores y no buenas razones.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
A fullería, cordobesías.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Paciencia piojo que la noche es larga.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
A buena barbechera, mejor sementera.
Según el sapo es la pedrada.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
A cualquiera se le muere un tío.
Proba varón, que primero es San Antón.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Al dedo malo, todo se le pega.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
El que mucho habla, poco acierta.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.