Sabio en latín y tonto en castellano.
Al hombre valiente, espada corta.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Dios castiga sin piedra ni palo.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
No es por el huevo, sino por el fuero.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
El que no agradece, no merece.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
En Mayo crece el tallo.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Las paredes oyen.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Según sea el paño, hazte el sayo.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Limpio de polvo y paja.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Quien siembra llorando, siega cantando.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Abril, uno bueno entre mil.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
El que vende un caballo es porque patea.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Más merezco; pero contigo me conformo.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El que manda, manda.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.