No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
No tengas como vano el consejo del anciano.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Río cruzado, santo olvidado.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Bien casada, o bien quedada.
Si culo veo, de culo me da deseo.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Un clavo saca a otro clavo.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Demasiado pedo para la mula.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
La virtud loada, crece.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Llave puesta, puerta abierta.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Lo comido por lo servido.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Reniego de señora que todo lo llora.
Haz el bien y olvídalo.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Quien siembra favores, cosecha rencores.