Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Tanto tienes, cuánto vales.
Amigo viejo y casa nueva
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Más se junta pidiendo que dando.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
El buen vino, venta trae consigo.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Te pido hojas y me traes ramas.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Hacerse la boca agua.
Una deuda, veinte engendra.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Ni se muere el padre ni cenamos.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
A consejo de ruin, campana de madera.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Madre solo hay una, y padres muchos...