Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Este es carne de cañón.
Miren quién habló, que la casa honró.
Hierba segada, buen sol espera.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Lo quiere como la mula a la carreta.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Quieres más o te guiso un huevo.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Barba hundida, hermosura cumplida.
A ave de paso, cañazo.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
El que quiera honra, que la gane.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
Dar palos de ciego.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
El que bien te quiere no te engaña.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
A Dios, nada se le oculta.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
El burrito siempre busca pastito tierno.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Trato es trato.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Hacer favores, empollar traidores.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Por el interés te quiero Andrés.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Esto está color de hormiga.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Como canta el abad responde el monaguillo.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Dando al diablo el hato y el garabato.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.