Cree el fraile que todos son de su aire.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El que corre mucho, atrás se halla.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Hablar bajo y obrar alto.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Con la boca es un mamey.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El que bien ama, tarde olvida.
Libro prestado, libro perdido.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Hay que predicar con el ejemplo.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Una deuda, veinte engendra.
Al erizo, Dios le hizo.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Huyendo del perejil, le nació en la frente.
Loro viejo no aprende a hablar.
El paraíso está en el regazo de una madre.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Quien siembra, siega.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
El buen vino en vaso chico.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.