Quien en ti se fía, no le engañes.
Lo barato cuesta caro
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Agua al higo y a la pera vino.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Junta de cuatro, junta del diablo.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
El que no pierde, algo gana.
[inicio del curso].
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Juez que dudando condena, merece pena.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Orden y contraorden, desorden.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Gato maullador, poco cazador.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
A veces caza quien no amenaza.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Casa hecha, sepultura abierta.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.