Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
El que con locura nace, con ella yace.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Luna con cerco, lluvia y viento.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
No saber de la misa la media.
Pasar amargura por ganar hermosura.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
La verdad no peca pero incomoda.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Hacer el agosto.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Como pecas, pagas.
Putas y frailes andan a pares.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Hay desgracias con suerte.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
No hagas bien sin mirar a quien.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El corazón del justo, piensa para responder.
Renegad de viejo que no adivina.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
El pecado te acusa.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
La mierda cuando la puyan hiede.