Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Más sabe una suegra que las culebras.
Colgar los guayos.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Nadie da sino lo que tiene.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Amistades y tejas, las más viejas.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
La oración de los rectos en su gozo.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
El casado por amor vive vida con dolor.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Hacer favores, empollar traidores.
Nadie se meta donde no le llaman.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Asno con hambre, cardos come.
Hacer un viaje y dos mandados.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Obra con amores y no con buenas razones.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Parva trillada, parva beldada.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Desvélate por saber y trabaja por tener.