Al asno rudo, aguijón agudo.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
No oigo, soy de palo.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Cada cabeza es un mundo.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Hombre harto, no es comilón.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Hasta lo que no come le hace daño.
Si no es Juan, es Pedro.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Agua es calentada, más presto es resfriada.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Pasará, sea lo que sea.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Del cuero sale la correa.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
No hay más araña que la que teje.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Leer entre renglones.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Hombre refranero, medido y certero.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Dios aflige a los que bien quiere.