Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Cochino matado, invierno solucionado.
Grandotas aunque me peguen.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Hay desgracias con suerte.
Quien se excusa se acusa.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
A buen hambre, no hay pan duro.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
No hay don sin din.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Hacienda que otro gano poco duró.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Pan para hoy, hambre para mañana.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Se las sabe por libro
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
La risa va por barrios.
Propagación mear no espuma.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
A gran prisa, gran vagar.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Ocasión llegada presto agárrala.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Reino dividido, reino perdido.
Genio y figura hasta la sepultura.