Abril llovedero, llena el granero.
No jales que descobijas.
A lo hecho, pecho.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Abogacía que no zorrocía.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
En la cancha se ven los gallos.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
La vida es así, y el día es hoy.
Malos reyes, muchas leyes.
A misa, no se va con prisa.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Cabeza grande, talento chico.
Arandino, borracho fino.
Ni es carne, ni es pecado.
Febrero, cebadero.
Por San Blas, una hora más.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
No hay grandes hombres para el ayuda de cámara.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Cruz y raya, para que me vaya.
Claridad, y no en el caldo.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Fue sin querer...queriendo.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Tras buen soplo, buen sorbo.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.