Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
A hombre desgarbado, dale de lado.
El que con locura nace, con ella yace.
Más dañado que agua de florero.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Corre más una loca en chanclas.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
A buena confesión, mala penitencia.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
De refrán y afán pocos se librarán.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Le dieron como a violín prestado.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Lo comido por lo servido.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Todos los caminos conducen a roma.
Vida sin amor, años sin verano
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Ocio, ni para descansar.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Contra la gota, ni gota.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
No te asombres por poca cosa.
En el pedir no hay engaño.
El ojo del amo engorda el ganado.
La menta, el amor aumenta.
El perezoso siempre es menesteroso.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Amor nuevo, olvida el primero.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.