No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
A los tontos no les dura el dinero.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Las aguas mansas son las peores
Esa más viejo que Matusalén.
El tiempo es oro.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Puerta de villa, puerta de vida.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
De día beata, de noche gata.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
No da quien tiene, sino quien quiere.
El que nada duda, nada sabe.
Els lladres grans enforquen als petits.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Eso es meterse en camisa de once varas.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Para un madrugador, uno que no duerma.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Quien calla otorga
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
A barco nuevo, capitán viejo.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Sin segundo, no hay primero.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos