Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Al bobo, múdale el juego.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
La lujuria nunca duerme.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
La manzana podrida pierde a su compañía.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
En casa llena el loco no se apena.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
En la variedad está el gusto.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
El que apura su vida, apura su muerte.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Viento del solano, agua en la mano.
El gusto se rompe en géneros.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
El que canea, no calvea.
Espinacas, cómelas mientras las haya.
El que nada tiene, nada vale.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.