Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Más obrar que hablar.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
De buen chaparrón, buen remojón.
Está como agua, para chocolate.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Mal duerme quien penas tiene.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
El que come y canta loco se levanta.
Hay más días que longanizas.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Ofrecer el oro y el moro.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Más vale sudar que estornudar.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
De refrán y afán pocos se librarán.
La sangre humana es toda del mismo color.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Haber sido cocinero antes que fraile.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
A malos ratos, buenos tragos.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Pescar en río revuelto.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
A la que parió harto no la engaña un parto.
Cuando el río suena, agua lleva.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Alcanza, quien no cansa.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.