Tripa vacía, suena pronto.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Agua fina saca la espina.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Amor con celos, causa desvelos.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Magra olla y gordo testamento.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Del ahogado, el sombrero.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
A manos frías, corazón ardiente.
Duerme más que un gato con anemia.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
A gran arroyo, pasar postrero.
variante: Café hervido, café jodido.
A buenas horas, mangas verdes
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Antes verdugo que ahorcado.
La envidia acorta la vida.
Quien se quemare, que sople.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
El que fía, o pierde o porfía.
Decir, me pesó; callar, no.