La necesidad hace parir hijos machos.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Boca de verdades, cien enemistades.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
A mal Cristo, mucha sangre.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
La prisa produce desperdicios.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Con las buenas palabras nadie come.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Maestro, El se puede comer la regla.
Indio comido indio ido.
La casa quemada, acudir con el agua.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Si la socia no come, y no bebe el socio, no tendrán fuerzas para cumplir con el negocio.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Abierto el saco, todos meten la mano.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Más mamado que chupo de guardería.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Del ahorro viene la posesión.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Sin harina no se camina.
Las migas son también pan.
La vida del puerco, corta y gorda.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
En Briviesca, el que no caza, pesca.