Pelean los toros, y mal para las ramas.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
La lengua larga es señal de mano corta.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
El que tiene capa, escapa.
Principio quieren las cosas.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Según serás, así merecerás.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Los celos ciegan la razón.
Me importa un comino.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Es cualquier baba de perico.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Burro apeado no salta vallado.
El corazón del justo, piensa para responder.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Roma, acuerdos y locos doma.
La última cuenta la paga el diablo.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
La falta de progreso significa retroceso.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Bailando con la más fea